miércoles, 18 de marzo de 2009

Cuide El Sueño de Sus Hijos

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Cuide El Sueño de Sus Hijos

Un estudio inicial muestra que un día de completo de privación del sueño tiene efectos similares en los niños entre los 11 y 14 años que los mostrados previamente en adultos (Carskadon, Harvey y Dement, 1981). La parcial privación del sueño conduce a una disminución de las funciones cognitivas y del rendimiento rutinario; de otro lado, el desempeño en las labores de rutina se mantiene incluso luego de una noche de total insomnio (Randazzo y colaboradores, 1998). Los sueños de corta duración han demostrado que conducen a una empobrecimiento del rendimiento en las tareas que requieren de la memoria a corto plazo (Steenari y colaboradores, 2003).

En años recientes, un creciente número de estudios han reportado la asociación entre los disturbios del sueño en niños con varios síntomas psicológicos, incluyendo depresión y problemas del comportamiento (Morrison, McGee y Stanton, 1992; Chervin y colaboradores, 1997; Dagan y colaboradores. 1997; Corkum, Tannock y Moldofsky, 1998; Dahl, 1998; Marcotte y colaboradores, 1998; Aronen y colaboradores, 2000; Smedje, Broman y Hetta, 2001).

El Desorden de Déficit de Atención y Hiperactividad (DDAH) es un desorden neurofisiológico en el cual los disturbios del sueño ocurren frecuentemente. Varios estudios han reportado el incremento de las tasa de problemas del sueño entre los niños con desorden de déficit de atención (Chervin y colaboradores, 1997; Marcotte y colaboradores, 1998; Stein, 1999; Owens y colaboradores, 2000a). Según reportan los padres de niños con trastornos de déficit de atención, comparados con niños control, sus hijos tienen más resistencia para ir a la cama a dormir, problemas en el inicio del sueño, ansiedad relacionada con el sueño, somnolencia durante el día, parasomnias y sueños de corta duración (Owens y colaboradores, 2000b).



Ciertos factores medioambientales también han mostrado relación con los disturbios del sueño. Por ejemplo, la gran cantidad de horas que observan la televisión, particularmente momentos antes de la hora de dormir, tienen efecto adverso sobre el sueño (Owens y colaboradores, 2000a). Más aún la resistencia para irse a acostar (Blader y colaboradores, 1997; Smedje, Broman y Hetta, 1998) tanto como, dormir en la cama de los padres se ha relacionado con problemas para iniciar el sueño (Lozoff, Wolf y Davis, 1984; Madansky y Edelbrock, 1990; Latz, Wolf y Lozoff, 1999).

"Understanding the Brain", The Birth of a Learning Science, 2007, page 74